NUNCA me he explicado, excepto si veía alguna película antigua del neoyorquino barrio del Bronx, que ver un coche a lo lejos proporcione seguridad. Por lo visto, y está bien, nunca vemos al conductor como a un asesino en potencia, un secuestrador o un psicópata capaz de atropellarnos sino como a un desconocido amigo que [...]