No todos los seguros de coches son iguales

a crisis económica es patente en todas las áreas de nuestra vida y vemos cómo las ofertas de las empresas son continuas en todo momento. El tiempo de excesos que hubo en el pasado ahora se convierte en la búsqueda de recortes de gastos en nuestra economía.

- Que necesitamos

Lo primero es ver cuáles son nuestras necesidades y qué tipo de seguro necesitamos. Un coche nuevo requerirá de un todo riesgo y si compramos uno con más cinco años no es recomendable este tipo de póliza, siendo una cobertura “a terceros” la opción más lógica.

- Valor venal

Un coche nuevo sufre una depreciación desde que sale del concesionario. Por ello, cuando adquirimos un seguro a todo riesgo es importante saber el porcentaje del valor del coche que va restando la aseguradora según va pasando el tiempo. Hay empresas que conservan el precio durante los dos primeros años y ello nos puede significar no tener que volver a desembolsar ninguna cantidad en caso de un siniestro total durante este periodo.

- Comparar pólizas

Lo segundo que debemos hacer es analizar la oferta de las compañías, ver qué nos ofrecen y a qué precio. Las compañías aseguradoras notan rápido en sus balances que la venta de coches ha bajado y se lazan a ofrecernos sus mejores proposiciones. Debemos estar atentos ya que la diferencia de precio es grande.

Los elementos que determinan el precio de una póliza son la edad, el sexo del conductor, el estado civil y su siniestralidad en los tres últimos años.

Hay compañías que están especializadas en conductores de muy baja siniestralidad, rechazando al resto, y que por ello sus tarifas son muy baratas para éstos. Otras acogen a todo el mundo y son aparentemente más baratas que el resto ya que su atención es exclusivamente vía telefónica o a través de internet no disponiendo por ello de trato directo con el cliente.

- Reporte de siniestralidad

Las compañías se informan de nuestros accidentes entre ellas y para ello tienen la empresa “Tecnología de la Información y Redes para las Entidades Aseguradoras S.A”, T.I.R.E.A, que guarda tales datos de forma confidencial. Si necesitas tus datos de siniestralidad por alguna razón se lo puedes solicitar a ella.

- Pago

Pagar en un solo plazo es más barato ya que puede subir la el precio hasta un 7%. Si escogemos la opción de pago aplazado.

- Garaje

Al contratar la póliza tener una plaza baja el precio. Pero si la adquieres o rentas después la aseguradora no la tiene en cuenta al siguiente año al menos que les digas que te vas porque la nueva si lo tiene en cuenta.

- Cambio de aseguradora

Léete el contrato, por lo general debemos avisar con un mes de antelación nuestra voluntad de rescindirlo. El problema está en que muchas compañías no envían con ese mes de antelación el precio de nuestra póliza del siguiente año teniendo en cuenta los resultados del “bonus-malus”, sistema que premia o penaliza nuestra conducción según los partes de accidente recibidos o no, y por ello no deján tiempo para poder escoger otra compañía. Cierto es que la mayoría de ellas no toman acciones legales aunque les dejemos sin notificarlo en el tiempo pactado.

- El kilometraje influye

Las compañías valoran y diferencian mucho que un coche sea de uso profesional o particular y también tiene en cuenta el número de kilómetros que hagamos al año.

- No falsear datos

Por último la mala práctica de poner la póliza a nombre de conductores con experiencia en vehículos que van a ser conducidos por conductores noveles puede acarrear problemas como la falta de cobertura en caso de accidente por parte del seguro.

via:eleconomista