La Federación de Caza pide que el seguro de los coches asuma los accidentes de la fauna

Una cierva tendida en la carretera como consecuencia de un  accidente. <br />

I. G. Los cuantiosos costes económicos que ocasiona la indemnización por los daños de la fauna silvestre están «haciendo inviable» la actividad cinegética y «llevando al abandono de los cotos». Así lo denuncia la Federación de Caza de Castilla y León, que alerta sobre el «gravísimo problema» que suponen los siniestros provocados por un animal salvaje y que afectan directamente al colectivo de los cazadores como gestores de una parte de los animales silvestres, los cinegéticos.

«En un mundo en que, en la actualidad, parece todo absolutamente controlado, regulado y asegurado, sorprende que una cuestión de la que todos somos partícipes, aunque sólo sea soportando los enormes gastos que generan estos accidentes al Estado, Comunidades Autónomas y Diputaciones, solamente tomemos razón de esta situación ante una circunstancia tan penosa para una persona como el sufrir un accidente», reflexiona la Federación. E igualmente se sorprende de que el Gobierno central no haya resuelto el problema a través del seguro obligatorio del vehículo, como ya está aprobado en la Unión Europea.

«Esta situación de discriminación con respecto a Europa también se produce en nuestro país entre unas y otras regiones e incluso entre las mismas provincias, ya que la interpretación por los Tribunales de las actuales normas, quizás por su falta de claridad y su deficiente redacción, no es uniforme y se genera aún más confusión, intranquilidad e incertidumbre», expresa la Federación de Caza de Castilla y León.

De hecho, en la actualidad, y ante un siniestro, se produce «enorme confusión sobre quién responde ante esta situación, lo cual genera en todos los casos litigios y conflictividad y en muchos de ellos indefensión de alguna de las partes afectadas».

La Federación aboga porque sea la aseguradora del vehículo causante, a través del seguro obligatorio de accidentes, la que responda en primera instancia de esta situación, como ocurre en Europa, y que luego se busquen los posibles responsables. En casos concretos podría ser el conductor, «si se le imputa incumplimiento del código de circulación»; los titulares de los cotos «cuando el accidente sea consecuencia directa e inmediata de la acción de cazar y esté provocado por alguna de las especies objeto de aprovechamiento e incluidas en el Plan Cinegético»; o bien titulares de las vías públicas «por su responsabilidad en las acciones provisorias de conservación, señalización, etc.».

La Federación de Caza apunta que Castilla y León es la comunidad «más afectada» debido a la abundancia de especies silvestres. Y recuerda que los cazadores tienen que soportar unas cuantías en las primas de sus seguros «que están haciendo inviable la propia actividad, única controladora eficaz y ordenada de las poblaciones, lo que está llevando al abandono de los cotos y al incremento de los siniestros por el aumento desmesurado de las poblaciones. Los habitantes de las zonas rurales también están perdiendo así uno de los pocos recursos que aún les queda para mantener a sus familias».

fuente:laopiniondezamora