Campeona absoluta: la bici

Tres madres con sus hijos realizan un trayecto urbano de 1,6 kilómetros desde su casa al colegio en coche, autobús y bicicleta para dilucidar qué medio de transporte resulta más rápido, cómodo, barato y ecológico

Como miles de murcianos, Alicia, Minuca y Fuensanta llevan todas las mañanas a sus hijos al colegio. Cada una realiza el recorrido urbano, de 1,6 kilómetros, en un medio de transporte diferente: la primera en el autobús urbano Rayo 17 , la segunda en bici, y la tercera en su coche. ¿Cuál de las tres llega primero? ¿Qué medio resulta más barato? ¿Y cuál contamina menos? La Verdad las ha acompañado en su viaje diario para comprobarlo in situ y a tiempo real, y la prueba no deja lugar a dudas: la bicicleta es, a pesar de los inconvenientes que plantean algunos conductores hostiles o quienes aparcan en doble fila, el medio de transporte más eficaz en todos los parámetros evaluados.
Las tres madres y sus niños salen desde la iglesia de Vistabella de Murcia a las nueve menos veinte la mañana del viernes. Deben llegar hasta la calle Puerta Nueva, un trayecto de apenas 1,6 kilómetros pero que a esa hora presenta tráfico denso. El coche es el más perjudicado por esa circunstancia, a la que se añaden otros inconvenientes: desde la avenida Antonete Gálvez hasta Puerta Nueva, los coches aparcados en doble fila frente a otros colegios entorpecen el trayecto. Los pasos de cebra de los colegios, donde los policías dan prioridad a los peatones, van cobrándose minutos.
Pero el verdadero problema llega cuando el coche ya ha llegado al destino, a las nueve menos cinco. No hay aparcamiento. La conductora tiene que dar dos vueltas, y no encuentra hueco ni en doble fila. A las nueve y dos minutos, termina estacionando frente a un vado y deja las luces de posición puestas. Aunque no le multan, llega tarde al colegio y debe pasar por dirección para dar explicaciones por el retraso del niño. Ha tardado 20 minutos en llegar al destino.
La usuaria del Rayo 17 se ha librado de llegar tarde, pero por los pelos. El autobús urbano, que suele ir ocupado por entre 20 y 25 viajeros, llega a la parada de la calle Antonio Torrecillas, a 20 metros del punto de salida en la iglesia de Vistabella, a las 8.48 horas, unos minutos más tarde de su horario oficial. El viaje transcurre relajado; han encontrado asiento y parece que, pese al retraso, llegarán a tiempo. El Rayo 17 suele emplear entre 10 y 12 minutos en completar el recorrido fijado, y en esta ocasión cumple con la estadística. A las nueve menos dos minutos llegan a la parada. La niña se coloca en su fila del patio del colegio a las nueve menos un minuto, y madre e hija tiene tiempo hasta de despedirse. Aunque habitualmente el autobús cumple con sus horarios, Alicia recuerda que no siempre es así. El martes, sin ir más lejos, el autobús llegó casi a las nueve de la mañana porque, según argumentó el conductor, unas obras le habían retrasado. El vehículo iba además hasta los topes, y tuvieron que realizar todo el trayecto de pie. «En general funciona muy bien, y vas tranquilo, pero a veces hay imprevistos, y como no depende de ti, te tienes que amoldar».
Cuando Alicia y su hija llegan al cole, se encuentran con Minuca y su hijo, que llevan ya cinco minutos en el centro escolar. Han llegado los primeros, y con diferencia. Salieron con su bici a las nueve menos cuarto, y apenas tardaron nueve minutos en completar el recorrido. Eso sí, con los inconvenientes habituales. «Los coches en doble fila y en los pasos de cebra son muy peligrosos, sobre todo para el niño, que va detrás. También me encuentro con conductores hostiles que me pitan o tratan de adelantarme. La solución ideal sería un carril bici en condiciones».
El recorrido realizado por las tres mujeres demuestra claramente que el medio de transporte más rápido es la bici, que ha completado el recorrido en 9 minutos; el autobús ha necesitado 10, y el coche casi 20 minutos. Además del tiempo, el consumo de energía, el gasto económico y el estrés son mucho más bajos en la bici. En segunda posición queda el Rayo 17, que al ser un medio comunitario, reparte el consumo entre todos sus viajeros. El tercer puesto es, por goleada, para el coche.