Si se trata de un vehículo de menos de 5 años, se suele optar por un Todo Riesgo. El Todo Riesgo es la modalidad más completa y por tanto más cara. Puede convenir un Todo Riesgo con franquicia, para que el seguro salga más económico. Las franquicias son unas cantidades fijas (diferentes en función del valor del vehículo), que el asegurado asumirá por su cuenta en cada siniestro.

Al ser cantidades bastante moderadas, en ningún caso suponen un quebranto económico importante para el asegurado en caso de siniestro (teniendo la estabilidad económica de su patrimonio asegurada en todo momento).

El objetivo final de la franquicia es que las pequeñas rayas o golpecitos, corran a cargo del asegurado, como un gasto de mantenimiento más del vehículo, cubriendo el seguro el resto de casos, es decir, el riesgo de accidentes de verdad.

Si se tiene un vehículo nuevo y parece que contratar un Todo Riesgo es pagar demasiado dinero, sería conveniente reflexionar sobre los siguientes aspectos:

  • Edad del vehículo: cuanto más nuevo sea el vehículo, más indemnización recibirá en caso de pérdida total (es decir, cuando se queda sin vehículo). Por tanto, es más interesante el Todo Riesgo.
  • Situación económica del cliente: si para comprar el coche se ha quedado sin ahorros, o incluso ha tenido que pedir un préstamo, debería contratar un Todo Riesgo, para estar cubierto contra siniestros importantes que pongan en peligro su estabilidad económica, y evitar problemas con la Entidad Prestataria.
  • Grado de utilización del vehículo: cuanto más tiempo circula un vehículo por la carretera, mayor es la posibilidad de tener un accidente. Por tanto, interesa estar asegurado a Todo Riesgo.
  • Utilización de garaje: si el vehículo duerme en la calle, tiene mayor riesgo de sufrir daños.
  • Grado de aversión al riesgo del cliente. Este es un factor subjetivo de cada persona. Hay personas a las que no les importa arriesgarse a quedarse sin coche, y contratan un seguro a terceros, con el coche recién comprado y personas que necesitan la mayor seguridad, asegurando su vehículo a Todo Riesgo, incluso aunque el coche tenga 10 años.

La tendencia general en vehículos nuevos es asegurarlos a Todo Riesgo, aunque suponga durante los 3 ó 5 primeros años un esfuerzo económico, dada la tranquilidad que proporciona frente a un bien querido y costoso, como es el coche nuevo. El esfuerzo económico que conlleva se ve enormemente rebajado con la contratación de una franquicia.